¿QUÉ NOS HACE DIFERENTES?

ESTUDIO CGE nació a principio de 2007, y se materializó en Marzo de 2008. Sus socios fundadores somos dos abogados y un Master en Administración de Empresas. Todos coincidimos en que nuestro objetivo como profesionales, es triunfar y aportar nuestro granito de arena en pos de una sociedad mejor…

Los que formamos CGE creemos que en derecho no todo esta dicho por la ley. Creemos y queremos aportarle creatividad a nuestro día a día, y por eso desarrollamos el concepto de la ingeniería jurídica.

Este concepto nace de la implementación del derecho de forma tal de lograr los objetivos planteados por el cliente. De allí que llamamos ingeniería, porque quiere decir, construir, crear, armar, idear un marco legal y válido para vestir, para enmarcar la idea que trae nuestro cliente.

Cualquiera diría que un abogado se dedica a solucionar conflictos legales, a “apagar incendios”, y no está equivocado, pero allí no termina todo, nosotros empezamos creando soluciones, previniendo problemas, construyendo instrumentos legales eficientes que generan ventajas para el cliente y que son el IVA que agregamos a nuestro trabajo.

En la ingeniería jurídica, combinamos amplios conocimientos legales, conocimientos en economía y administración de empresas, tanto teóricos como prácticos, con creatividad.

De esta manera diseñamos versados contratos, damos formas a innovadores negocios, y prevemos impensables situaciones y/o contingencias que se pudieran presentar; para resolver ex – ante, todos aquellos situaciones de la vida práctica que escapan a un contrato, negocio, acuerdo o simplemente idea, y que generalmente se resuelven ex – post en los tribunales, donde se pagan honorarios, costas y lo peor de todo, donde transferimos nuestra primaria voluntad de diseñar nuestras empresas, contratos y negocios, a la opinión y criterio de un tercero llamado juez.

Es por ello, que al plantar los cimientos de sus negocios, aplicamos nuestros conocimientos, nuestra practicidad y nuestra creatividad, para que Usted no pierda la potestad, ni tenga que someterse a arbitrajes o juicios con respecto a sus empresas, asuntos y negocios.